
"Siempre quiso defender, hablar, oponerse " dijo la madre de Muhannad Al-Hassani "Siempre quiere que todo sea justo, odia que las cosas estén mal."
Si hay un rasgo que destaca en la personalidad de Al-Hassani es probablemente su determinación. Durante los últimos seis años las autoridades sirias han denegado el registro oficial a la organización que fundó en 2004, Swasiya (la Organización Siria por los Derechos Humanos), y que él preside. Aun sabiendo que estaba bajo vigilancia a lo largo de los años, y que corría el riesgo de ser arrestado en cualquier momento, Al-Hassani continuó informando sobre los procedimientos ante la Corte Suprema de Seguridad del Estado, ya que estos informes eran vitales para la ONU y las ONGs internacionales que hacían un seguimiento de la situación de los derechos humanos en Siria.
El 23 de junio de 2010 Muhannad Al-Hassani fue condenado por el Segundo Tribunal Penal de Siria a tres años de prisión por "debilitar el sentimiento nacional " y "difundir falsas noticias" – unos cargos que son rutinariamente imputados a los oponentes al gobierno y los defensores de la democracia sirios.
Al-Hassani fue arrestado el 28 de julio de 2009 por acusaciones derivadas de sus informes acerca de las audiencias (públicas) celebradas por la Corte Suprema de Seguridad del Estado, un tribunal que las ONGs de derechos humanos y la mayoría de los profesionales del Derecho consideran que vulnera los estándares internacionales del proceso equitativo, y que fue de hecho abolida junto con el estado de emergencia en abril de 2011.
Además, el 10 de noviembre de 2009, el consejo de disciplina del Colegio de Abogados de Damasco dictó un decreto por el cual expulsaba a Muhannad Al-Hassani de por vida por "dirigir una organización de derechos humanos carente de licencia sin obtener aprobación previa del Colegio de Abogados." El Colegio de Abogados lo acusó también de "asistir a audiencias de la Corte Suprema de Seguridad del Estado para llevar un control de los procedimientos sin haber sido designado abogado defensor por el acusado," el mismo cargo por el que fue condenado. La misma ausencia total de independencia que mostró el Colegio de Abogados ha llevado a otros miembros de la International Bar Association a cuestionar las credenciales de su colega sirio.
Tras el anuncio de la selección de Al-Hassani como el galardonado del Premio Martin Ennals el 7 de mayo de 2010, su caso se popularizó rápidamente entre los medios de comunicación y las ONGs de derechos humanos, incrementando la presión sobre el régimen sirio para que lo liberara. Conforme aumentaban las tensiones, el 28 de octubre de 2010, Al-Hassani fue agredido en la prisión de Adra por Mohammad Hamadi, un condenado por violación, el cual golpeó duramente a Al-Hassani, provocándole un corte en la frente que requirió 10 puntos de sutura. Una semana después, el 4 de noviembre, ocho destacadas organizaciones de derechos humanos – incluidos los 6 miembros del Jurado del Premio Martin Ennals – instaron al gobierno sirio a garantizar la seguridad de Muhannad Al-Hassani y exhortaron al gobierno sirio a investigar la agresión y a proteger al galardonado de ulteriores actos de brutalidad.
Poco después, los jefes de misión de la Unión Europea transmitieron a las autoridades sirias una declaración rindiendo homenaje a Al-Hassani por "su excepcional coraje en la defensa del estado de derecho y el derecho a establecer una organización de derechos humanos en Siria." Éstos reiteraron su compromiso con la defensa de los defensores de los derechos humanos y concluyeron condenando al gobierno sirio por la condena de Al-Hassani, y pidiendo pues su liberación inmediata.
El 15 de octubre de 2010, estando aún en prisión, Muhannad Al-Hassani recibió el Premio Martin Ennals para defensores de los Derechos Humanos. El Sr. Saïd Benarbia, de la Comisión Internacional de Juristas, de la cual Al-Hassani es Comisionado, recogió el premio en su lugar frente al público del Victoria Hall de Ginebra al completo. Cientos de personas, incluida la familia y los amigos de Muhannad en Siria, pudieron presenciar la ceremonia, que se podía seguir vía internet.
El abogado de Al-Hassani, el veterano de los derechos humanos de 80 años Haitham Al-Maleh, estaba cumpliendo una condena de tres años en aquel momento por los mismos cargos. No obstante, él fue liberado el 8 de mayo de 2011 en base a una amnistía presidencial para prisioneros de más de 70 años.
El 26 de marzo de 2011, las autoridades sirias pusieron en libertad a 200 prisioneros políticos, pero Al-Hassani no fue uno de ellos. Este evento histórico tuvo lugar el mismo día en que algunos de los asistentes al entierro de un manifestante asesinado, furiosos, prendieron fuego a la sede local situada cerca de Daraa del partido Baaz que ostenta el poder en Siria.
Mientras muchos sirios estaban en las calles protestando contra una dictadura inamovible, Al-Hassani no podía más que mirar desde la 'seguridad' relativa de su celda de prisión y esperar que sus infatigables esfuerzos en favor del respeto del estado de derecho tuvieran una influencia sobre el futuro de su país.
En el contexto de las protestas masivas que se iniciaron en Siria a principios de 2011, Muhannad Al-Hassani fue finalmente puesto en libertad por las autoridades sirias el 2 de junio 2011 en el marco de una amnistía general.