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Mario Joseph
Mario Joseph, who has been referred to as “Haiti’s most prominent human rights lawyer”, has led the Bureau des Avocats Internationaux (BAI) in Port-au-Prince, Haiti since 1996.
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Joint Mobile Group
The Joint Mobile Group seeks accountability for human rights abuses in Chechnya, notably enforced disappearances, torture in custody, and extra-judicial executions.
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Mona Seif
Mona was raised in a family of human rights defenders. Her father Ahmed Seif El Islam is a respected Human Rights Lawyer who spent five years in prison under the Mubarak regime.
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Akbar Ganji & Arnold Tsunga - 2006


Akbar Ganji

Tan solo un año después de publicar una recopilación de sus artículos de periódico titulado La Mazmorra de los Fantasmas (1999) Akbar Ganji, un antiguo miembro del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica reconvertido en periodista de investigación, se había transformado en el enemigo público número uno de Irán. Su libro mostraba a las principales personalidades políticas de Irán en el corazón de una conspiración que había liquidado a muchos de los intelectuales, escritores y disidentes de Irán.

Pronto sería arrestado y tras cinco años en prisión, incluida una huelga de hambre de 60 días que estuvo a punto de costarle la vida, Ganji es ahora no solamente libre sino uno de los disidentes políticos más destacados de Irán.

Ganji recibió el Premio Martin Ennals en 2006 y desde entonces ha ganado los honores de más de una docena de premios de periodismos internacional, de derechos humanos y a favor de la democracia.

A mediados de los años 90, con el estancamiento del Irán postrevolucionario, Ganji se desilusionó con su puesto en el Ministerio de Inteligencia y se reconvirtió al periodismo. Sus investigaciones obrarían una metamorfosis, ya que rápidamente se convirtió en uno de los principales críticos del régimen clerical de Irán.

Su publicación en 1999 de Tarik khaneye Ashbah (La Mazmorra de los Fantasmas) sacó a la luz una 'mafia de la inteligencia' en el corazón del régimen que ostenta el poder en Irán. Ésta describía en detalle la implicación de las altas figuras religiosas, especialmente del antiguo ministro de inteligencia Ali Fallahian y del antiguo presidente iraní Hashemi Rafsanjani, en la serie de asesinatos de más de 200 escritores, intelectuales y disidentes iraníes.

Las investigaciones de Ganji sacaron a la luz el lado oscuro del régimen clerical de Irán, pero rápidamente le acarrearon la ira del régimen en tanto que uno de los oponentes intelectuales más destacados de Irán. Su libro llegaría a ser un best-seller internacional, haciendo así mella en la reputación de Rafsanjani y contribuyendo a la derrota de los conservadores en las elecciones parlamentarias de Irán en febrero de 2000.

Su impacto determinante sobre las elecciones de 2000 puso a Ganji en la escena internacional y en abril de 2000 fue invitado al Instituto Heinrich Böll para tomar la palabra en la conferencia titulada "Irán después de las elecciones".

A su regreso a Irán, Ganji fue arrestado el 22 de abril 2000 y mantenido en confinamiento en solitario, golpeado y torturado durante 80 días. Su detención ilegal continuó hasta que fue condenado el 13 de enero de 2001 a diez años de prisión y cinco años de exilio interno.

Sin embargo, Ganji no perdió la esperanza y el 14 de mayo de 2001 un tribunal de apelación de Teherán redujo su condena a seis meses.

Pese a haber cumplido ya un año de prisión, no fue liberado. El Departamento de Justicia hizo recurso contra su apelación e inexorablemente, la Corte Suprema de Irán revocó la decisión del tribunal de apelación.

El 16 de julio de 2001, fue condenado a seis años de prisión por acusaciones de "recogida de información confidencial nociva para la seguridad nacional” y “diseminación de propaganda contra el sistema islámico".

En lugar de hundirse en su derrota, Ganji fue inspirado por las circunstancias. La prisión de Evin de Teherán se convirtió en su púlpito y comenzó a escribir de nuevo. Sus artículos eran pasados a escondidas al exterior de la prisión y diseminados en internet. En marzo 2002 escribió su famoso Manifiesto Republicano, una propuesta en seis capítulos a favor de un Irán democrático, haciendo un llamamiento al boicot de todas las elecciones de la República Islámica. Tres años después – el 29 de mayo de 2005 – fue puesto en libertad condicional con el fin de que recibiera el tratamiento médico requerido por su huelga de hambre, que había empezado diez días antes. Aunque él continuaba privándose de alimentos, el 11 de junio 2005 fue enviado de vuelta a prisión.

La noticia de la huelga de hambre de Ganji captó rápidamente la atención del mundo, mientras la comunidad internacional de los derechos humanos intensificaba su presión sobre el régimen iraní para que lo liberara.

Tras 60 días de huelga de hambre y 22 Kgs. perdidos, Ganji fue llevado al hospital de urgencia en un estado crítico, terminando de este modo su huelga de hambre.

El 18 de marzo de 2006, Ganji fue puesto en libertad después de que se le concediera "permiso por el Año Nuevo iraní". Los iraníes se regocijaron, sin embargo, Ganji acabaría marchándose de Irán en junio de 2006.

El sacrificio de Ganji, su sed de saber y su creencia sin concesiones en un Irán democrático lo han llevado a las profundidades sombrías del régimen totalitario de Irán. Ahora en exilio, Ganji continúa dando a conocer el combate por la democracia en Irán y aclara que ésta debe llevarse a cabo por medios pacíficos. ("Deberíamos dejar de lado la visión militarista. Los Estados Unidos deberían empezar a hablar de desarme, desarme nuclear, de la región.")

Es autor de dos best-sellers Tarik khaneye Ashbah (La Mazmorra de los Fantasmas, 1999) y Alijenob Sorkhpoosh va Alijenob-e Khakestari (Eminencia Roja y Eminencias Grises, 2000). La Boston Review y MIT Press distribuyeron también su primera publicación en inglés, titulada 'The Road to Democracy'.

 


Arnold Tsunga

Defensor de los derechos humanos y abogado zimbabuense descrito como 'audaz' y 'tenaz', Arnold Tsunga es el fundador y antiguo director de Zimbabue Lawyers for Human Rights (ZLHR). Bajo Mugabe y durante los años 2000, Tsunga fue el blanco de numerosas campañas de agresión y ataques por su trabajo en el área de los derechos humanos. Actualmente es Director del Programa Regional de África de la Comisión Internacional de Juristas (CIJ).

A finales de los años 90, Tsunga dejó de ejercer como abogado privado y empezó a desarrollar programas de derechos humanos en Zimbabue. Luchando contra lo que él describe como “la completa corrupción del sistema de gobierno", Tsunga persigue la realización de la democracia y los derechos humanos mediante una "transformación política".

Tsunga jugó un papel fundamental en el establecimiento de los grupos de la sociedad civil a favor de la protección y la promoción de los derechos humanos en Zimbabue. Es el antiguo Secretario Ejecutivo de la Sociedad de Derecho de Zimbabue (SDZ) y el antiguo Presidente Nacional de la Asociación de Derechos Humanos de Zimbabue (ZimRights).

El primer ataque violento contra Tsunga tuvo lugar en 2002, cuando, el 9 de marzo, fue secuestrado por un grupo de 20 soldados. Tsunga, que formaba parte de un grupo de siete personas, fue amenazado a punta de pistola y agredido físicamente ante los ojos de una multitud de testigos casuales. Fue entonces detenido y sometido a formas graves de tortura. Ello obligó a Tsunga a reflexionar sobre la naturaleza de su trabajo, cuestionándose acerca de si era posible de hecho seguir trabajando en condiciones de ausencia total de derecho.

En septiembre de 2002, después de que el diputado Roy Beneton fuera secuestrado por agentes de inteligencia, Tsunga se dirigió al centro de detención militar a fin de verificar el estado de Beneton, y fue amenazado a punta de pistola por agentes de inteligencia.

En lucha contra la opresión perpetua, un poder judicial corrupto y unos servicios de seguridad politizados, Tsunga desarrolló el ZLHR como un mecanismo destinado a ofrecer representación legal a las víctimas de violaciones de derechos humanos y protección para los defensores de derechos humanos. Tsunga trabajaba estrechamente con la comunidad internacional de los derechos humanos no solamente para proporcionar formación a abogados y activistas pro derechos humanos, sino para documentar exhaustivamente las violaciones de derechos humanos en Zimbabue.

La situación de los derechos humanos en Zimbabue continuó decayendo en 2005, una campaña de desahucios y demoliciones masivas dirigida por el gobierno dejó sin techo a cerca de 700 000 personas. Con numerosos puntos de distribución de los medios de comunicación cerrando y la oposición política sofocada, Tsunga y el ZLHR trabajaron sin descanso para defender a esas víctimas y conseguir que se hiciera justicia. El ZLHR representó a las víctimas ante la Comisión de Derechos Humanos y de los Pueblos, la cual dictó una resolución sobre Zimbabue condenando la deterioración de los derechos humanos en el país. Tsunga desempeñó un papel vital en ese triunfo, pero ello le valdría la ira eterna del régimen de Mugabe. El Premio Martin Ennals realizó un anuncio público en 2005 de que Arnold venía en segundo lugar entre los candidatos al premio.

En 2006, Tsunga se vio sometido a serias presiones por parte de las autoridades zimbabuenses y el 26 de enero de 2006, un soldado visitó a Tsunga en su oficina de ZimRights – no obstante Tsunga no se encontraba allí. El soldado explicó a un colega de Tsunga que una brigada de ataque del Cuerpo de Inteligencia Militar vigilaba los movimientos de Tsunga y había recibido la orden de matarlo.

El acoso no acabó ahí. Tsunga fue objeto de una campaña de descrédito y fue arrestado bajo los cargos de "posesión de equipamiento de retransmisión sin licencia", pero fue posteriormente puesto en libertad bajo fianza. En aquel momento, Tsunga era miembro del consejo de administración de la Voice of the People (VOP), una red de comunicación zimbabuense que promovía la emisión independiente.

La opresión, sin embargo, se intensificó. El domicilio de Tsunga en Mutari pronto fue atacado. Esta vez, dos de los empleados de Tsunga fueron secuestrados y acusados de contrabando de azúcar. El domicilio de Tsunga fue marcado como un "refugio para contrabandistas que cruzaban la frontera con Mozambique". Los abogados en Mutari tardaron nueve horas en localizar a los empleados de Tsunga y negociar con los militares su liberación.

Un mes después, su casa en Harare fue atacada por seis policías armados que escalaron su valla de seguridad y, de nuevo, secuestraron al chófer y los guardias de seguridad de Tsunga, los cuales fueron mantenidos en detención incomunicados durante cuatro días.

Los incansables esfuerzos de Tsunga no pasarían desapercibidos para la comunidad internacional de los derechos humanos. En octubre de 2006, en una ceremonia que tuvo lugar en el Bâtiment des Forces Motrices de Ginebra, Tsunga recogió el Premio Martin Ennals para Defensores de los Derechos Humanos 2006 junto con el disidente y periodista de investigación iraní Akbar Ganji. Arnold Tsunga, escribió al Secretariado unas semanas más tarde: “Fue un placer para mí que los agentes estatales que trataban de hostigarme hace dos semanas susurraran entre ellos que tengo reconocimiento internacional de Ginebra y ello les hacía sentir muy incómodos”.

Tsunga es actualmente no sólo director en la CIJ sino que continúa su trabajo benévolo dando consejo a organizaciones internacionales que obran por los derechos humanos en Zimbabue y su región.


In collaboration with
The City of Geneva
Los miembros del jurado