
“Mutilaron mi cuerpo,” dijo Tajibayeva, “Pero no han roto mi espíritu.”
El 7 de octubre de 2005, Mutabar Tadjibaeva fue arrestada de camino al aeropuerto de Tashkent, para tomar un avión hacia Dublín, Irlanda, donde debía asistir a una conferencia internacional sobre los defensores de los derechos humanos. Fue llevada a prisión y pasaría los próximos meses confinada en solitario. El 6 de marzo de 2006, Tadjibaeva fue condenada a ocho años de prisión por 17 cargos distintos, que incluían "calumnias" y "pertenencia a una organización ilegal".
En realidad, Mutabar Tadjibaeva es una defensora de los derechos humanos uzbeka que era conocida por denunciar la mano dura del gobierno, especialmente por su trabajo de observadora de las violaciones de los derechos humanos en el Valle Ferghana, información que compartió con la comunidad internacional de los derechos humanos. Fue arrestada en octubre de 2005 por haber criticado la gestión que hiciera el gobierno uzbeko de la masacre de Andijan en mayo de 2005.
Es la presidenta de la ONG de derechos humanos uzbeka "Plammenoe Serdtse" (Fiery Hearts Club), con sede en la ciudad de Ferghana. Es además miembro del movimiento de los derechos civiles uzbecos "Human Rights Alliance for Uzbekistan" y fue nominada al Premio Nobel 2005.
En una carta escrita desde prisión, Tadjibaeva dijo "he pasado un mes entero en confinamiento en solitario para protestar contra las continuas torturas morales y físicas." "Estoy segura de que no seré capaz de ver a mis familiares..." confesó "porque ahora me doy cuenta de que nunca me soltarán." A pesar de su propia desesperación personal, su carta no olvidaba mencionar, por su nombre, los distintos agentes clave de la policía y del departamento médico de la prisión de Tashkent, responsables de su tortura. Desgraciadamente, el bienestar mental de Tadjibaeva se deterioró drásticamente como resultado de los largos períodos de confinamiento solitario y los malos tratos por parte del personal de la prisión. Acabó siendo transferida a la unidad psiquiátrica del centro de detención de mujeres del distrito de Mirabad, Tashkent.
En una declaración abierta con fecha del 10 de agosto de 2007, difundida por su hermano, Rasul Tadjibaeva, no quedaba lugar a dudas de que su estado físico estaba empeorando. "Tiene problemas de riñones y de corazón y sufre de reumatismo." Ni siquiera la deteriorada salud de Tadjibaeva le impidió apelar a todos los prisioneros políticos de Uzbekistán a resistir hasta el fin victorioso, en alusión al slogan. «Hacemos lo correcto y por tanto ganaremos!".
Mientras Tadjibaeva estaba aún en prisión, la Fundación Martin Ennals anunció que era la ganadora del Premio Martin Ennals 2008 en un comunicado de prensa difundido por todo el mundo el 19 de mayo de 2008. "El gobierno de Uzbekistán" reza el comunicado de prensa "tiene una oportunidad histórica de restablecer el diálogo con la comunidad internacional mediante la liberación de Mutabar Tadjibaeva." Dos semanas más tarde, tras una campaña internacional específica de condena del encarcelamiento de Tadjibaeva por parte de la ONU, la UE, los gobiernos occidentales y varias ONGs (especialmente las 10 organizaciones internacionales de derechos humanos que constituyen el Jurado del MEA), las autoridades uzbekas liberaron a Tadjibaeva el 2 de junio de 2008. Unos meses después fue autorizada a viajar al extranjero (por razones médicas) y recibió entonces en persona el Premio Martin Ennals 2008 el 20 de noviembre de 2008 en el Museo Ariana de Ginebra.
Después de una gira por varios países europeos, le fue concedido el Prix de droits de l'homme de la République française en noviembre de 2008. Sin embargo, en 2009, en un gesto de desafío, Tajibayeva rechazó el "Premio de las Mujeres de Coraje " del Departamento de Estado de los EEUU, declarando que era "insultante para su pueblo y su nación compartir el premio con Roza Otunbaeva. Me disgusta ser comparada con una mujer cuyas manos están cubiertas de sangre y que ha mancillado cualesquiera cualidades positivas que haya tenido."
Tadjibaeva vive actualmente en París, desde donde continúa dando conferencias sobre derechos humanos por toda Europa. En mayo de 2011, Lola Karimova-Tillayeva, hija del presidente uzbeko Karimov, decidió llevar ante la justicia a la página web francesa Rue89 por libelo, alegando que las noticias de dicha página describían a su padre como un "dictador". Tadjibaeva y Nadezhda Atayeva, otra defensora de los derechos humanos uzbeka, testificaron en el juicio. En su declaración, Tadjibaeva hizo un relato detallado de los episodios de violación y torturas que sufrió en prisión en Uzbekistán entre 2005 y 2008.